La controversia sinónimo de éxito.

Como cada semana, hoy os traigo un nuevo post aunque algo diferente al del resto el cual a mí en particular me llamó mucho la atención.

Poco a poco estoy empezando a apreciar que los anuncios de televisión, las campañas publicitarias o incluso los eslogan de un producto son cada vez más… ¿Extraños, diferentes, llamativos? Tratan de competir entre sí con la finalidad de saber cual ha atraído más la atención de los transeúntes o simplemente (despreciando las ventas) cual ha dado más que hablar.

La mayoría reconocemos la calidad de algunos anuncios como Coca-Cola o Dove, pero en este caso no estamos hablando de belleza… Sino de controversia. Muchas veces pienso quien o quienes pueden estar detrás de tan ingeniosas ideas, pues bien me dio por investigar un poco y pude descubrir a uno de los grandes… Oliviero Toscani.

Sin duda, fue United Colors of Benetton la firma que rompió moldes en el mundo de la publicidad de impacto. Algún que otro antecedente había habido, pero ninguno a la altura de la afición que le cogió Oliviero Toscani a tocar fibras sensibles. Tan odiado como querido, al él le debemos las campañas más transgresoras del mundo de la publicidad.

La obra del artista ha ido más allá de Benetton. Toscani también ha trabajado para las firmas Esprit, Valentino, Chanel y Prenatal, entre otras. Por todo ello y más ha sido galardonado cuatro veces con el premio Lion D’Or en el Festival de Cannes. Se ha mantenido en el estrellato con Benetton y sin ella, conservando siempre esa capacidad de no dejar a nadie indiferente. Para bien o para mal. Desde el 2000 hasta ahora, y desde su residencia en la Toscana, Toscani ha seguido levantando la cabeza de vez en cuando, siempre apunto para generar controversia.

Así, por ejemplo, en 2005 diseñó una campaña para la marca de ropa masculina Ra- Re que fue criticada por su enfoque de la homosexualidad. Y en 2007 dirigió una impactante campaña contra la anorexia para la firma italiana Nolita. De trasfondo muy digno, su protagonista era una afectada que incluso llegó a hablar en televisión. El reciente fallecimiento de la joven conmovió a medio mundo.

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En el año 1982 empezó a trabajar junto a Luciano Benetton, presidente de la compañía que lleva su apellido. Ambos querían hacer algo más que “vender camisetas”, y así fue. Empezaron a sucederse entonces campañas como la de la mujer negra amantando a un niño blanco (1990) o la de la monja y el cura besándose (1991). Sabíamos que eran de Benetton por el sello de la marca. Nada más las identificaba.

El beso de los dos religiosos fue criticado por el mismísimo Papa. Y otra del mismo año, la del bebé recién nacido aún con cordón umbilical y sin lavar, fue prohibida en varios países. “Da escalofríos pensar que la gente se niega a ver cómo nacemos”.

Toscani fue despedido y ahora las campañas de Benetton son multirraciales con grandes explosiones de color. Todo esto me lleva a pensar que desgraciadamente estamos controlados por la publicidad, y que cuando algo cambia los esquemas de esta gran industria (Como fue el caso de Toscani) rápidamente apagan este talento con críticas destructivas, para así volver a la monotonía.

Aquí os dejó algún trabajo de Toscani, ¿Qué os parece?… Besos y buen arranque de semana:

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