Fanáticos y poetas en potencia.

Algunas entradas atrás publiqué un post hablando en general de las redes sociales y en particular de Instagram, si aun no habéis oído hablar de él, aquí os dejo el enlace para poneros al día.

Releyendo esta entrada se me ocurrió el tema que voy a compartir hoy con vosotros y que una vez más, nos pone en evidencia al ser humano. 

Con frecuencia suelo estar muy bien informada de lo que ocurre a mi alrededor, gracias a redes sociales como Twitter o; el ya famoso en mi blog, Instagram. Estoy totalmente al día de cualquier problema cotidiano que les ocurre a mis “amigos” (virtuales), es decir,  de dilemas tan preocupantes como: El día que hace hoy, la hora a la que se levantan mis seguidores, sus situaciones sentimentales, los gustos musicales e ‘ídolos’, además puedo casi adivinar su estado emocional con tan solo leer el último tweet que haya publicado dicha persona.

Naturalmente cada uno puede y tiene el derecho de escribir y compartir lo que quiera con sus seguidores, sin embargo pienso que hay situaciones a las que no deberíamos llegar. Fanatismo, teorías filosóficas incluso más profundas que el propio  Nietzsche y…. un sin fin de absurda información que nos hacen, seamos sinceros, matar las horas muertas.

Pero todo esto hace replantearme la verdadera y útil finalidad de las redes sociales. ¿Por qué sentimos esa extraña necesidad de compartir con personas que, ni siquiera conocemos físicamente, detalles de nuestra vida diaria? ¿Qué nos incita a demostrar ante todo el mundo lo mucho que nos gusta una persona, ya sea anónima o famosa? ¿Qué nos mueve a publicar nuestras inseguridades en una red social, cuando somos incapaces de hacerlo ni tan siquiera con una persona de confianza? ¿ Acaso… twitter (por ejemplo) es una especie de “terapia” y el mundo tic 2.0 esa cosa que te escucha? 

Resulta extraño, el simple hecho de escondernos tras una pantallita de cristal no cambia la realidad. Así como lo publicas en un espacio donde todo el mundo lo puede leer, podría ¿Por qué no? salir a la calle con un megáfono y gritar por ejemplo: ¡¡¡TENGO HAMBRE!! o… ¡¡ A DESCANSAR POR HOY!! es exactamente lo mismo que hacemos en twitter. ¿Entonces, por qué somos incapaces de hacer esto último?

¿Qué opináis, vosotros también os consideráis fanáticos o poetas en potencia? ¿Quiero saber vuestra opinión? Ya sabéis, ¡Espero vuestros comentarios!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s